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viernes, 18 de abril de 2014

La biopsia renal (II): ¿cómo se realiza y qué cuidados se precisan posteriormente?


En un post anterior  hemos hablado sobre las indicaciones  de la biopsia renal, así como en que casos no es aconsejable su realización. Pues bien, en la siguiente entrada describiremos cómo es la técnica en sí, qué cuidados son necesarios tras su realización, y qué posibles complicaciones pueden aparecer (aunque son raras).

¿Cómo se realiza una biopsia renal?

Lo primero que hay que decir es que se trata una técnica muy utilizada y que en cualquier servicio de Nefrologia de un hospital es muy frecuente su empleo. En algunos casos lo efectúan nefrólogos, en otros radiólogos junto con nefrólogos, y en otros urólogos. Lo importante es siempre, que el equipo que lo realice tenga la experiencia suficiente para que las complicaciones sean mínimas.
Nos centraremos en la técnica  denominada biopsia renal percutánea dirigida por ecografía, ya que es la más realizada y aconsejable (por la baja frecuencia de complicaciones).
En primer lugar, la persona  a la que se va a realizar la biopsia debe estar en ayunas y en algunos hospitales, ingresa la noche anterior. La tensión arterial debe estar controlada (para evitar riesgo de sangrado) y a continuación se pincha una vena del brazo para tener una vía por donde se introduce suero (por sí apareciese un pequeño mareo poder infundir por dicha vía líquido para subir la tensión arterial). Seguidamente, se coloca a la persona boca abajo y se anestesia la zona de los riñones donde se va a pinchar, con lo cual el procedimiento no debe doler.



Como se dispone de ecografía, con ello se localiza un riñón y se visualiza en la pantalla. A continuación se introduce la aguja de biopsia a través de la piel (no duele) y se va siguiendo su camino a través de la pantalla. Cuando llega al riñón, se aprieta un botón de la aguja (hace click) y de esta manera se extrae una pequeña muestra de tejido renal. Se saca la aguja con la muestra, que se deposita en un pequeño vaso con suero para su estudio y se vuelve a repetir el procedimiento una u otras dos veces hasta que hay muestra suficiente para su estudio al microscopio, acabándose de esta manera la biopsia.


Hay que señalar dos cosas importantes:
-   el tamaño del tejido que se saca en cada pinchazo es similar a un cilindro como un  alfiler de diámetro y de longitud como una uña pequeña, es decir, muy pequeño
-   no se trata de una operación abierta; el riñón se pincha a través de la piel, pero no se pone en contacto con el exterior.
Para una mejor comprensión del procedimiento se puede ver el siguiente vídeo donde se realiza una biopsia renal 



Cuidados tras la biopsia

Una vez ha concluido el procedimiento, se pone un vendaje bastante apretado en la zona donde se ha pinchado y se da la vuelta a la persona, que pasa a estar tumbado boca arriba, y en esta posición deberá permanecer 24 horas sin moverse, para evitar riesgo de sangrado. Es ésta, la parte más molesta del procedimiento, el tener que permanecer sin moverse durante esas horas, pero estando entretenido con una buena conversación, o un libro interesante el tiempo pasará más rápido. 
Durante estas horas, es muy importante vigilar la tensión arterial (que no baje), la frecuencia cardíaca o pulsaciones (que no se acelere) y el color de la orina (aunque en las primeras horas puede haber sangre, rápidamente debe ir aclarándose). 

Todo ello, se realiza para descartar la presencia de sangrado del riñón donde se ha pinchado. Es adecuado, además, una buena hidratación durante todo este tiempo, con lo que puede ser adecuado tomar además de agua, zumos, leche, infusiones...
Al día siguiente, se efectúan unos análisis (para vigilar las cifras de hemoglobina y descartar hemorragia) y, en algunos casos una ecografía (con el mismo objetivo que los análisis). Si todo está correcto, la persona se puede levantar y marcharse a su casa de alta.
Durante la siguiente semana, se puede realizar vida normal, con la única precaución de evitar levantar grandes pesos, así como no realizar actividades deportivas o de contacto que puedan suponer un golpe en los riñones (por ejemplo, jugar a rugby, practicar kárate...). Pasados esos siete días, ya se puede realizar una actividad totalmente normal, y a partir de los 7-10 días ya se sabrá el resultado que se ha obtenido de la biopsia renal.



Posibles complicaciones de la biopsia renal

Aunque la biopsia renal es un procedimiento muy seguro, y la frecuencia de complicaciones es muy baja, éstas podrían aparecer en algún caso, por lo que las señalamos a continuación:

-   sangrado. Dentro de la rareza de aparición de complicaciones, ésta es la más frecuente. Generalmente suele ser escasa (la orina se tiñe de rojo) y cede sola, aunque en contadas ocasiones puede requerir operación abierta para cerrar un vaso sangrante o mediante cateterismo.



-   dolor tras la punción. Muy raro, pueden aparecer molestias, pero generalmente no aparece dolor fuerte, y si éste se presentase se cuenta con medicación eficaz para calmarlo.
-   infección. Si siguen los protocolos habituales de esterilización en la sala donde se va a realizar la biopsia (limpieza, paños verdes...) y el personal también cumple esas normas (mascarilla, guantes, bata estéril...), es muy rara su aparición.
-   fístula arterio-venosa. Como consecuencia de la punción en el riñón, la creación de una comunicación  entre una arteria y vena del riñón. Si se produce, generalmente suele curar sola y rara vez precisa intervención quirúrgica para corregirla.

Para saber más sobre la biopsia renal

Si alguien desea ampliar información sobre la biopsia renal puede consultar los siguientes enlaces:

-   información sobre procedimiento de la Fundación Puigvert de Barcelona ( Cataluña, España) ( consultar aquí)
-   revisión general sobre biopsia renal de la Sociedad Española de Nefrologia (enlace aquí) 
-   información, en español, del Georgetown Hospital System (Estados Unidos). Aunque mencionan también la biopsia renal abierta, dada su escasa frecuencia,  conviene centrarse en la técnica percutánea por ecografía, que hemos descrito aquí (enlace) 

-    vídeo donde se ve la pantalla del ecógrafo durante una biopsia renal ( se observa perfectamente el riñón) 


martes, 8 de abril de 2014

La biopsia renal (I):¿qué es y para qué se realiza?


En esta entrada hablaremos sobre la biopsia renal, una técnica que se realiza desde hace varias décadas (aunque lógicamente el procedimiento ha ido mejorándose con el transcurso del tiempo), y que en muchas ocasiones es fundamental para poder tratar adecuadamente una enfermedad renal y evitar un deterioro irreversible del funcionamiento de los riñones. Nos centraremos en los casos en que se puede efectuar así como en los fines con que se realiza y en una entrada posterior hablaremos sobre la técnica en sí y las posibles complicaciones que podrían aparecer.



Sobre la palabra biopsia

El oír el término biopsia tiene en muchas personas unas connotaciones muy negativas, ya que inmediatamente se asocia con la palabra cáncer. Pues bien, ésto no es del todo cierto , ya que si bien en muchos tumores es necesario extraer una muestra del tejido y analizarlo al microscopio (que es en lo que consiste una biopsia ), en muchas otras enfermedades no malignas también se realiza este procedimiento, como por ejemplo, en las enfermedades renales.
Por tanto, diremos que una biopsia no es más que extraer un trozo minúsculo de un tejido u órgano para analizarlo al microscopio, con el fin de determinar el tipo de enfermedad que tiene ese órgano. En el caso que nos ocupa se analiza una pequeñísima muestra de un riñón, y si hablamos de biopsia renal casi nunca tiene nada que ver con cánceres de riñón sino con otro tipo de enfermedades diferentes.

¿Para qué se realiza una biopsia renal?

Como hemos comentado anteriormente, esta técnica se efectúa cuando tenemos dudas sobre el tipo de enfermedad que está afectando a los riñones, y por tanto, el tratamiento podría variar en función de los resultados obtenidos. Cuando a pesar de las dudas, el tratamiento va a ser el mismo en todos los casos, no está justificado realizar este procedimiento dado que presenta algunos riesgos (aunque pequeños).
Por resumir un poco las enfermedades en que se puede efectuar una biopsia renal:
-   en glomerulonefritis (afectación de los glomérulos), donde según el tipo de afectación el tratamiento variará radicalmente.para más información sobre glomerulonefritis se puede consultar el siguiente enlace .




-   en insuficiencia renal aguda (es decir, los riñones dejan de funcionar de forma brusca) y si no hay ninguna causa aparente que justifique el llegar a esa situación. Por ejemplo, si una persona tiene insuficiencia renal aguda porque se ha deshidratado,  ha tomado un medicamento que le ha ocasionado el problema o tiene un problema en la próstata que le impide orinar bien, no tiene ningún sentido efectuar una biopsia. Pero si tras descartar todas las posibles causas sigue sin quedar claro su origen, quizá entonces estaría indicado su realización.
-   si hay perdidas de proteínas o de sangre a gran escala por los riñones, y siempre una vez descartadas otras causas como cálculos (piedras) urinarios, infecciones de orina...
-   en el caso de algunas enfermedades que afectan también a otros órganos, como por ejemplo, lupus eritematoso, vasculitis, síndrome de Goodpasture..., donde en función del tipo de afectación renal, el tratamiento va a ser diferente.


Y en general no se realiza biopsia renal en los siguientes casos:
-   si hay una insuficiencia renal crónica (es decir, el mal funcionamiento de los riñones lleva mucho tiempo de evolución, y por tanto, ya no podremos curar, pero si prevenir que vaya a más )
-   si hay afectación en los riñones por diabetes  (se trata controlando los niveles de azúcar y controlando la pérdida de proteínas)
-   si hay un problema de reflujo (mal vaciamiento de la orina), donde el tratamiento consistirá en corregirlo.
-   y, en general, en cualquier enfermedad renal donde tengamos claro el tratamiento que debemos llevar a cabo.

Podemos resumir, diciendo que la biopsia renal sería como el plano que nos hace falta en un cruce (enfermedad renal) para saber que dirección tomar (tratamiento a instaurar), pero si ya sabemos nuestro camino no tiene ningún sentido que compremos un mapa.


¿Cuándo no se puede realizar una biopsia renal?

Además de las situaciones anteriores, donde la realización de una biopsia no aporta nada, hay algunas circunstancias donde puede entrañar algunos riesgos el efectuar esta técnica. Veámoslos a continuación:
-   en caso de problemas importantes de coagulación, pues podría producirse sangrado en el riñón donde se pincha para extraer la muestra.
-   en hipertensión arterial muy elevada, por la misma razón: hemorragia importante
-   en caso de infección de orina, ya que al pinchar se podrían extender las bacterias por otros sitios
-   en caso de quistes en los riñones grandes y abundantes. Como se encuentra el riñón con grandes huecos, al pinchar se podría romper algún quiste y desencadenarse un problema importante.

-   en caso de enfermedad importante en otra órgano que impida llevar a cabo la técnica de manera segura. Por ejemplo, personas con problemas respiratorios que se ahoguen tumbados, enfermedades severas de corazón, o mal funcionamiento de hígado...

Por lo tanto,siempre habrá que sopesar los riesgos/beneficios de realizar una biopsia renal y si son más los primeros, no hacerla en ningún caso.
Para más información sobre indicaciones y contraindicaciones de esta técnica  se puede consultar el siguiente enlace.


   

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