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jueves, 5 de mayo de 2022

¿ Para qué se emplea la bioimpedancia en diálisis? (I)

 Uno de los problemas más frecuentes en diálisis es saber cuál es el peso seco de una persona. Como comentamos en entradas anteriores, este concepto se refiere al peso de una persona con insuficiencia renal crónica sin exceso de líquidos. Su cálculo, muchas veces es dificil, ya que si nos pasamos eliminando agua durante una sesión de diálisis, aparecerán mareos, calambres, nauseas, hipotensión. Por el contario, si no extraemos  el exceso de volumen de forma adecuada, se acumulará en los tejidos, produciendo edemas ( hinchazón en tobillos), y lo que es más grave, acumulación en los pulmones, produciendo dificultad para respirar. 

 


¿ Cómo calcular el peso sin exceso de líquido de una persona? 

Para el cálculo del peso seco, de forma tradicional se ha hecho " a ojo". Se iba bajando progresivamente peso, y cuando se producían hipotensiones, calambres o mareos, se establecía que ya se había llegado al peso seco. Este método, tan poco científico, tenía muchos inconvenientes, entre ellos: originaba hipotensiones a los enfermos, con el consiguiente malestar, y podía suceder que si se quitase mucho liquido de golpe, se produjese mareo, pero no se hubiese llegado aun al peso seco. Al contrario, si no se estaba atento, podría suceder que enfermos con tensión arterial controlada, sin muchos edemas, se interpretase que el peso seco estuviese bien ajustado, aunque en realidad, hubiese exceso de liquido no detectado. 

Desde hace unos años se dispone de una herramienta más precisa para detectar el estado de hidratación de una persona, se trata de la bioimpedancia. Veremos a continuación cómo funciona 

La bioimpedancia 

Se trata de un aparato que mediante una corriente eléctrica de muy bajo voltaje, detecta la capacidad del cuerpo para conducir dicha corriente y la resistencia que oponen los tejidos a la misma. De esta forma, nos da unos valores y en función de ellos se puede calcular el volumen del líquido de una persona (al interpretar que el liquido conduce muy bien la corriente eléctrica). Para ello, se tumba a la persona y se colocan dos electrodos en el dorso de la mano y el pie ( tarda muy poco). Es un procedimiento que no duele nada y es muy rápido de realizar. 

De esta forma  se sabe la cantidad de líquido que tiene una persona y su estado de hidratación, es decir si se le sobra o le falta, con lo que es más fácil el ajuste del peso seco. De todos modos, hay que tener en cuenta, que no deja de ser un método de cálculo indirecto, y que como toda máquina, tiene un margen de error, por lo que no debemos cogerlo como valor absoluto, sino como tendencia. Pongamos un ejemplo, una persona tiene un peso seco de 70 Kg. Según la bioimpedancia tendría que pesar 72 Kg al final de diálisis. Si no tiene calambres, mareos, ni tensión baja, ¿ significará eso que debemos subir 2 Kg de golpe?. Probablemente no, nos indicará que la tendencia es a ir aumentando poco a poco su peso seco e ir viendo como se va comportando su tensión arterial, si tiene o no edemas.... Es decir, fijarse más en tendencias que en números absolutos 

¿Se puede hacer bioimpedancia a todas las personas?

Al tratarse de una prueba tan rápida, sencilla y útil se podría pensar que podría generalizarse su uso. Eso es así en muchas unidades de diálisis, donde orienta mucho para ajustar el peso seco, salvo en un grupo de enfermos, en los que esta contraindicado su uso. Son: 

- personas con amputación de algún miembro ( aunque hay aparatos más modernos que permiten hacerlo)

-portadores de prótesis metálicas ( por interferencia del metal), por ejemplo, prótesis de cadera, rodilla, placas por fracturas...

- portadores de marcapasos, DAIs u otros procedimientos eléctricos en el corazón. Aunque el voltaje es muy pequeño, por prudencia, no se recomienda realizar en este grupo de pacientes. 

En estos casos, deberá seguir valorando el peso seco " a ojo", en función de la tensión arterial, y la clinica del paciente.

 No obstante, hay que señalar que, aun
en los casos en que se puede realizar bioimpedancia, los datos obtenidos nunca deben sustituir a una adecuada exploración fisica, valoración de la tensión arterial y a escuchar lo que nos cuentan los enfermos de diálisis sobre cómo han estado. Son datos complementarios, pero nunca el valor de una máquina debe sustituir a la sensación de la persona que acude a diálisis. 

domingo, 20 de marzo de 2022

¿Pueden tomar fresas las personas que se dializan?

Con la llegada de la primavera al hemisferio norte, van llegando a los climas templados las frutas de la temporada primavera-verano y con ello, la variedad de las mismas es mayor. Una de las primeras es la fresa, que ya se encuentra en los supermercados desde febrero, pero es ahora y hasta el mes de mayo cuando se recolectan las variedades de mayor sabor y calidad. Pero, ¿es un alimento adecuado para las personas que se dializan?


Contenido de potasio de las fresas 

El principal problema de las fresas, como el resto de frutas, para los enfermos en diálisis viene dado por su contenido en potasio. Esta fruta aporta 161 mg por cada 100 gr de alimento, con lo cual nos encontraríamos en un rango moderado-bajo. Por comparar con otras frutas de contenido bajo-moderado, la pera aporta 116 mg, la manzana 120 mg y la mandarina 171 mg, es decir un poco más que las fresas. Entonces, ¿ por qué ha sido tradicionalmente evitado como fruta a consumir en los enfermos en diálisis? Quizá por la dificultad en controlar la cantidad exacta de fresas que tomamos. Si comemos una manzana sabemos que ingerimos una pieza, pero en el caso de las fresas, al ser pequeñas, muchas veces se comen grandes cantidades, sin darnos cuenta. Hay que pensar que 4 fresas de tamaño medio ya suponen aproximadamente 100 gr de producto. 


Un aspecto a tener en cuenta es el potasio habitual que presenta la persona que acude a diálisis. No es igual el que se maneja siempre con cifras normales (por ejemplo entre 4,5-4,9 mEq/l), que quien tiene tendencia a elevar mucho los valores de potasio. En este último caso, será mejor evitar las fresas y consumir sólo frutas de muy bajo aporte de potasio, como peras y manzanas. 

Otra consideración importante es el día de la semana que se consumen las fresas. Siempre mejor entre semana, nunca en periodo largo, ya que la acumulación de potasio va a ser mayor. Es decir, si alguien se dializa en turno de lunes, miércoles, viernes, no tomarlas el domingo (peor día posible), sino el miércoles o viernes antes de acudir a diálisis. 

Beneficios de las fresas

Los principales beneficios del consumo de esta fruta son: 

- contiene fibra, necesaria para el buen tránsito del aparato digestivo.

- es un buen aporte de vitamina C.

- tiene propiedades antiinflamatorias.

-y, muy importante, presenta un bajo contenido en azúcares, con lo que pueden ser consumidas por personas diabéticas.

Consejos para personas en diálisis

Como resumen de lo anterior, aconsejaría tomar una cantidad moderada de fresas (4 de tamaño medio) a personas en diálisis, siempre que: 

- tengan los valores de potasio controlados.

- no lo hagan nunca en periodo largo de fin de semana.

- no consuman además otra fruta ese día, es decir, si se comen fresas, no se puede tomar a continuación una mandarina. 

Un último consejo, es mejor comer fresas al natural, sin nata, ya que estaríamos añadiendo el potasio que se encuentra en dicho producto. Tampoco recomiendo echar mucha azúcar a las fresas para su consumo, ya que además de enmascarar su sabor, estaríamos sometiendo al organismo a una sobrecarga importante de azúcar (especialmente peligrosa en diabéticos).

miércoles, 16 de marzo de 2022

Hemodiálisis en casa, ¿es posible?

A comienzos de marzo ha tenido lugar en Albacete el congreso nacional de diálisis peritoneal y hemodiálisis domiciliaria. La conclusión más importante de dicho evento ha sido impulsar el tratamiento con hemodiálisis en casa en aquellos enfermos de riñón en los que sea posible. Ya habíamos hablado sobre ello en una anterior entrada de marzo de 2017 en este blog, pero actualizamos la información dado los avances que ha habido en los últimos años 


Ventajas de hemodiálisis domiciliaria

En primer lugar, la comodidad de hacerlo en casa, evitando desplazamientos al centro de diálisis. En grandes ciudades puede no ser un problema, pero en provincias de poblamiento disperso, el ahorro de tiempo puede ser muy importante. Además, en muchos casos puede compatibilizarse con un horario laboral, organizándonos cuándo dializarnos, lo cual es mucho más difícil en un centro de diálisis convencional. 

Al hacerse en casa, la sensación de control sobre la propia enfermedad es mayor y suele repercutir en una mejoría del estado de ánimo. Si ya de por sí es duro tener que afrontar una insuficiencia renal avanzada y el tener que ir cada 48 horas a diálisis el hacerlo en casa contribuye a mitigar el shock que supone la nueva situación. El estar acompañado de familiares, seres queridos... mientras se realiza diálisis lo hace mucho más llevadero. 

Una última ventaja, y muy importante, es el hecho que se suelen tener mejores resultados clínicos en los enfermos que se hacen hemodiálisis domiciliaria frente a los que acuden a hospital o centro de diálisis, con un coste menor. La explicación es que en muchos casos se opta por una modalidad de diálisis corta pero varios días a la semana ( por ejemplo 2 horas 30 minutos 5 días a la semana), con lo cual al limpiarse la sangre de forma más frecuente (y más parecida al riñón funcionante) mejora la tensión arterial, el potasio, el fósforo, la anemia, la nutrición...y en general el estado de salud de la persona. 

Inconvenientes de la diálisis domiciliaria 

Como no todo son ventajas, hay que conocer que esta técnica también tiene una serie de requisitos y posibles inconvenientes para su realización:

- se precisa de un lugar para dejar el material de diálisis, la máquina (aunque no es muy grande) y se precisa una toma de agua. En algunos casos habrá que hacer una pequeña obra o situarse cerca de la llegada de agua. En personas que vivan en pisos muy pequeños, puede ser un problema.

- además, siempre es necesario que haya una persona acompañante que sepa reaccionar ante un posible imprevisto (raro, pero posible), como un mareo, malestar... Se suele realizar una formación adecuada y hay siempre una línea telefónica para contactar con un profesional, pero en el caso de enfermos que viven solos o con acompañantes que no puedan atender a la persona que se dializa en caso de complicación, no sería posible llevar a cabo esta técnica.

-por último, hay que tener en cuenta que si no se llevan a cabo las medidas de asepsia e higiene adecuada las infecciones de fístula o de catéter pueden ser más frecuentes, y potencialmente más graves, con lo que en aquellos domicilios donde no se pueden cumplir estas normas, es mejor no implantar esta técnica.

Para quién sí

Como resumen de lo anterior, ¿para quién estaría indicada esta técnica?

Serían personas con: 

-apoyo familiar.

-domicilio de suficiente tamaño.

-que pasen diálisis buenas, sin mareos, calambres, nauseas.

-sin problemas de salud graves que imposibiliten este tratamiento: problemas cardiacos serios  (arritmias, anginas de pecho), problemas circulatorios, respiratorios...

-con fistula o catéter que funcione bien y sin infecciones.

-motivadas, tanto ellos como su familia.

-rigurosas y serias en el tratamiento: No sirve decir hoy no me quiero dializar aunque me toque. 


Con todo ello, es bueno conocerlo, saber que cada vez se ofrece más en los distintos hospitales de nuestro país y si se ajusta al perfil del enfermo renal contemplarlo como una posibilidad más. 


viernes, 14 de abril de 2017

El fósforo oculto de los alimentos

En anteriores entradas de este blog hemos hablado sobre las consecuencias derivadas de los niveles elevados de fósforo en personas con insuficiencia renal crónica y los alimentos ricos en esta sustancia y que por tanto deberán ser evitados su consumo. Hoy hablaremos sobre el fósforo que se encuentra en algunos alimentos procesados, ya que constituyen una importante fuente de aporte, es lo que se conoce como fósforo oculto 

Observar el etiquetado de productos


Con esta sencilla acción: mirar el etiquetado de productos, podremos identificar gran cantidad de alimentos procesados o elaborados, que en su composición presentan algún elemento rico en fósforo. Entre los alimentos, que habrá que vigilar con especial cuidado se encuentran:
-          bebidas refrescantes con burbujas

-          productos precocinados (por ejemplo, pizzas, pasta preparada...)
-          productos de bolleria y pasteleria industrial

-          salsas y condimentos
-          fiambres, carne preparad, embutidos, patés
-          productos lácteos preparados
-          golosinas
-          y, en general cualquier alimento elaborado, envasado.

Sustancias a evitar que aparecen en el etiquetado de los alimentos


Dentro de los elementos que aparecen en le etiquetado y que son ricos en fósforo, encontramos los siguientes:
1) Antioxidantes.
-          E332 Lecitinas
-          E338 Ácido fósfórico
-          E339 Fosfatos
-          E340 Fosfatos
-          E341 Fosfatos
-          E343 Fosfatos

2) Estabilizantes
-          E442 Fosfátido de amonio
-          E450 Difosfato
-          E451 Trifosfato
-          E452 Polifosfato
-          E451 Fosfato ácido

3) Potenciadores del sabor
-          E626 Guanilatos
-          E635 Ribonucleótidos


Como regla general, habrá que evitar consumir cualquier alimento que lleve en su etiquetado cualquiera de estas sustancias si se padece un problema de niveles de fósforo elevado. Especialmente importante es el consumo excesivo de bebidas de cola, que son ricas en ácido fosfórico, y suponen aporte muy significativo de fósforo.

Y, como último consejo, si podemos consumir alimentos frescos, no envasados, será mucho mejor. Es preferible comprar carne fresca de la carnicería, y no un producto ya envasado, o comer una pizza casera y no una ya preparada, y unas magdalenas caseras serán siempre más recomendable que un desayuno a base de bollería industrial. 

domingo, 12 de marzo de 2017

Hemodiálisis en casa: cuándo, cómo y para quién.



En los últimos años, ha habido un pequeño auge de una técnica de diálisis que permanecía en el olvido desde la década de 1980, es la hemodiálisis domiciliaria. Consiste en la realización de hemodiálisis en el propio domicilio, aunque con algunos matices y diferencias sobre la diálisis “clásica”, la del hospital, que comentaremos a continuación.


 Historia de la hemodiálisis domiciliaria

Lo primero que diremos es que no se trata de una técnica nueva, sino que ya se empleaba en la década de 1970. De hecho, según algunos estudios en 1973 el 30% de los pacientes de Estados Unidos se dializaban mediante esta técnica (aunque evidentemente ni las máquinas ni el material tenían nada que ver con el actual). Sin embargo, durante el final de esa década, comienzos de 1980 la hemodiálisis domiciliaria cayó en el olvido, al surgir la diálisis peritoneal como modelo de técnica en casa y considerarse que el resto de pacientes que no podían realizarse ese tipo de diálisis deberían realizarlo en el hospital o centro de diálisis más cercano. Sin embargo, en la década pasada, ha habido un resurgir del interés por la hemodiálisis domiciliaria, ya que, por ejemplo, había personas que deseaban realizarse el tratamiento en casa, pero en cuyo caso no era posible la diálisis peritoneal por distintos motivos médicos o técnicos.

Actualmente, la situación es muy variable entre unos paises y otros, ya que si bien por ejemplo, en Australia o en Nueva Zelanda suponen un 20 o 30% del total de personas que se dializan, en otros casos como en Portugal, Grecia o Rusia no suponen ni el 1%, según datos de 2013. En España, si bien al comienzo de la década actual el porcentaje era testimonial, ha habido un incremento en los últimos años, aunque muy lejos de australianos o neozelandeses.


 Modalidades de hemodiálisis domiciliaria

Prácticamente desde el inicio de la técnica, en los años 70 se observaron dos tipos de modalidades de hemodiálisis domicilaria:
-          un tipo de diálisis de larga duración que habitualmente se realizaba durante las horas que la    persona estaba dormida ( 6-8 horas). Esta modalidad predominaba en América del Norte
-          otro tipo con diálisis más cortas de 2-3 horas, pero más frecuentes ( 5-6 días a la semana), la más utilizada
-          existen experiencias combinando ambos tipos, con hemodiálisis nocturnas y frecuentes, como las realizadas en el Hospital Western de Toronto (Canadá)

 Ventajas de la hemodiálisis domiciliaria

En general, ambos tipos de modalidades presentan importantes ventajas, sobre la hemodiálisis convencional que se efectúa en hospital. Pensemos que al limpiar durante más tiempo o más frecuentemente , nuestra sangre, nos estamos acercando un poco al normal funcionamiento del riñón, con lo que los beneficios serán evidentes. Entre ellos señalaremos:
-          mejora la supervivencia, como han demostrado algunos estudios
-        mejora el funcionamiento del corazón e impide el engrosamiento del mismo, comparado con la diálisis convencional
-        mejora la eliminación de fósforo, con lo que no se acumula en exceso, y es necesario tomar menos pastillas para disminuirlo.
-          mejora el control de la anemia
-        la persona que se somete a esta técnica percibe una mejor calidad de vida y siente que toma las riendas de su enfermedad


 Inconvenientes de la diálisis domiciliaria

Sin embargo, como todo en la vida, también esta técnica tiene su punto débil y es el problema de las infecciones, que son un poco más frecuentes a las observadas en personas que acuden a dializarse al hospital. Al emplearse más frecuentemente la fístula o el catéter, el riesgo de infección aumenta Aunque hay que indicar que cuando se siguen las medidas de higiene estrictas, como ponerse mascarillas en la conexión y desconexión, lavarse bien las manos, tener muy limpia la habitación o el cuarto donde se efectúa la técnica, las infecciones disminuyen mucho. Por tanto, lo más importante será enseñar a la persona que va a realizarse la diálisis a coger una buena rutina de limpieza y cuidado estricto para evitar contaminar la fístula o el catéter.

¿Quién puede realizarse hemodiálisis domiciliaria?

En principio, cualquier persona puede realizar esta técnica de diálisis, si bien algunas circunstancias particulares la harán poco aconsejable en casos concretos, como por ejemplo:
-          en personas diabéticas, con muy mal control de cifras de azúcar, con bajadas y subidas muy frecuentes podría no estar indicada, ya que pueden ser necesarias medidas para normalizar el azúcar que sólo se pueden aplicar en el hospital, como administrar sueros con glucosa, o insulinas de acción rápida.
-      igualmente, en aquellas personas que se encuentren muy inestables durante la sesión de diálisis, con bajadas de tensión, mareos, vómitos, calambres... es mejor acudir al hospital a dializarse, por lo menos mientras persista esa situación inestable.
-          en aquellos casos de pacientes muy dependientes, que por problemas de movilidad, vision, o cualquier problema de salud, el realizarse diálisis en casa, suponga una sobrecarga muy importante para él o los cuidadores
-          en personas con problemas frecuentes de infecciones de fístula o catéter
-          en aquellos casos en que realizar hemodiálisis en casa suponga un estrés muy importante para el paciente, por miedo o inseguridad


Por tanto, si bien los beneficios de la técnica parecen evidentes, no en todos los casos es recomendable y habrá que ir individualizando caso por caso. Lo importante es que la persona que tiene que optar por un determinado tipo de técnica cuando se encuentra en la fase de insuficiencia renal avanzada sepa que existe esta posibilidad y en qué consiste, para así poder tomar una decisión adecuada. 






sábado, 4 de febrero de 2017

¿Qué es el sindrome de piernas inquietas y por qué puede afectar en situaciones de insuficiencia renal crónica?


Uno de los síntomas más desconocidos, pero no por ello menos frecuente que pueden afectar a las persona afectadas de insuficiencia renal crónica avanzada, es el síndrome de piernas inquietas. En muchas ocasiones, debido a su desconocimiento, los síntomas no se tratan y pueden llegar a ser realmente invalidantes, al producir ansiedad, trastornos del sueño, cansancio durante el dia, y, en general, empeoramiento significativo de la calidad de vida de la persona afectada por este síndrome. En las próximas líneas hablaremos sobre en qué consiste y que tratamientos hay para solucionarlo.



¿En qué consiste el síndrome de piernas inquietas?

Lo primero que hay que decir es que no se trata de una situación exclusiva de las personas que acuden a diálisis, ya que se puede presentar en personas sin insuficiencia renal, aunque es relativamente frecuente en enfermedad renal crónica avanzada.
En general, dos son los síntomas principales en este síndrome,
-          necesidad de mover las piernas, debido a sensaciones molestas en la parte más baja de las mismas, en muchos casos referido como calor, dolor, hormigueo o simplemente inquietud.. La única forma de mitigar o aliviar esos síntoma es con el  constante movimiento de las piernas
-          insomnio, provocado por el movimiento constante de las piernas durante el sueño. En el caso de los enfermos en diálisis, suele ser más frecuente el día que han acudido al hospital a dializarse, aunque no siempre es así. Lo que suele ser prácticamente común es el empeoramiento de todos los síntomas por la noche, con lo que la calidad del sueño suele ser muy mala

Al no poder descansar bien durante la noche, se entra en una espiral de ansiedad, cansancio extremo, falta de energía y, en definitiva, empeoramiento importante de la calidad de vida de la persona que lo sufre.


 Causas del síndrome de piernas inquietas

En cuanto a la causa de este síndrome, se cree que es debido a la presencia de tóxicos que no se limpian del organismo en situaciones de insuficiencia renal crónica avanzada, lo cual provoca el déficit de un neurotransmisor llamado dopamina. Los neurotransmisores son unas sustancias que intervienen en la transmisión de los impulsos eléctricos a través de los nervios, Por ello, al no funcionar  adecuadamente se producen en este casos esas extrañas sensaciones que obligan al movimiento continuo de las piernas. Es, como si en una instalación eléctrica tuviéramos constantemente una cable que estuviera produciendo un cortocircuito.

¿Cómo se trata?

Una vez hemos conocido en qué consiste este síndrome, a continuación veremos qué se puede hacer para corregirlo. El primer paso, será siempre aplicar medidas no farmacológicas, es decir, medidas sencillas, pero que pueden contribuir a mejorar los síntomas y la calidad del sueño. Entre estas medidas están:

 evitar consumir cafeína, excitantes y alcohol, especialmente en las últimas  horas  de la tarde y justo antes de acostarnos


-evitar cenas copiosas. Todos hemos sentido como después de una cena demasiado abundante es más difícil conciliar el sueño y estamos más intranquilos. Si además hemos bebido algo de alcohol, los efectos se multiplican.

-realizar ejercicio físico durante el día de forma regular, preferentemente aeróbico ( correr, nadar, andar, montar en bicicleta), pero no justo antes de ir a la cama, ya que eso nos activaría y dificultaría conciliar el sueño
- dejar de fumar, y por supuesto, no consumir drogas de ningún tipo.



- podria ser útil recibir masajes sobre las piernas

Cuando las medidas anteriores no han funcionado, es necesario recurrir al empleo de medicamentos para tratar de corregir los síntomas. Entre los más utilizados se encuentran:
-          Pramipexol, aunque teóricamente no se podría usar en diálisis, a dosis muy bajas es bien tolerado y muy eficaz en controlar los síntomas del síndrome de piernas inquietas
-          Ropirinol, este medicamento, al igual que el anterior es también muy eficaz en el manejo de este síndrome. Al igual que en el caso anterior, debemos emplear dosis muy bajas. Ambos medicamentos actúan sobre el metabolismo de la dopamina, sustancia que estaba alterada, como vimos en el apartado anterior, en estos casos.
-          Antes de la aparición de estos medicamentos se empleaba Clonacepam, sin embargo su eficacia es mucho menor y a menudo produce sueño
-          Gabapentina es otro fármaco que se ha empleado en estos casos, con eficacia
-          En casos de ausencia de respuesta a ningún tratamiento se podría valorar el tratamiento con opiáceos, si bien sus efectos secundarios son muy importantes.



 Una cosa muy importante es saber identificar bien el síndrome para poder poner un tratamiento adecuado, ya que en muchos casos podemos pensar que se trata de un insomnio rebelde que no responde a ningún medicamento. Por ello, es fundamental , comunicar bien qué nos pasa y qué notamos, para que el personal  de diálisis que nos atiende pueda identificar si se trata de un síndrome de piernas inquietas y poder así tratarlo de forma específica.


domingo, 1 de mayo de 2016

Clara de huevo: un alimento muy bueno para las personas con insuficiencia renal en diálisis


En anteriores entradas de este blog, hemos hablado del problema que supone la acumulación de fósforo en el organismo de las personas que padecen una enfermedad renal crónica y precisan diálisis. El problema, es que muchas veces al restringir la alimentación para intentar solucionar este problema, lo que hacemos es también disminuir el aporte de proteínas, que son necesarias para el funcionamiento correcto del organismo. Por ello, si la dieta no se realiza adecuadamente, podemos provocar una desnutrición severa al intentar corregir un problema de acumulación de fósforo.


El índice fósforo/proteínas
Para evitar el problema anterior, será interesante intentar consumir aquellos alimentos que proporcionan la mayor cantidad de proteínas con el menor fósforo, es decir que tengan un índicefósforo/proteínas muy bajo . Por ejemplo, un queso de cabra fresco aporta más de 800 mg de fósforo (muchísimo) y 19 gr de proteínas por cada 100 gr de alimento. Su índice fósforo/proteínas es de más de 40, por lo que es una producto totalmente desaconsejado en diálisis por el altísimo aporte de fósforo.


Por el contrario 100 gr de mero, aportan también 19 gr de proteínas, pero tan sólo 210 mgr de fósforo con lo que la relación fósforo/proteínas es de poco más de 10, mucho más favorable, y por tanto es un alimento adecuado para las personas de diálisis.

Clara de huevo, un alimento con una relación muy favorable
Dentro de estos alimentos con perfil muy favorable en situaciones de insuficiencia renal avanzada, se encuentra la clara de huevo. A diferencia de la yema, su contenido en fósforo es muy bajo, tan sólo 15 mg por 100 gr de producto, y aporta algo más de 10 gr de proteínas, con lo que la relación fósforo/proteínas es muy baja, tan sólo 1,4.


Si analizamos la yema de huevo, aporta un poco más de proteínas (16 gr), pero el fósforo aumenta hasta 520 mgr, con lo que el índice fósforo/proteínas subiría a más de 31. Por ello, no se recomienda consumir yemas de huevo, si se presenta un problema de niveles elevado de fósforo.
Volviendo a la clara de huevo, el contenido de potasio que aporta es muy bajo, 140 mgr, con lo que no habría problema en su consumo en diálisis (el pan contiene más o menos esa cantidad, por ejemplo). Además el sodio es también bajo, sólo 160 mgr por cada 100 gr de producto( la décima parte que lleva la misma cantidad de jamón serrano), por lo que podrían tomarlo personas con hipertensión arterial.
Por ello, podemos decir que es muy beneficioso consumir claras de huevo para las personas que tengan problemas de fósforo elevado debido a la insuficiencia renal. Dado que el contenido de potasio y sodio es muy bajo, no habría problema en casos de hipertensión arterial o niveles altos de potasio en sangre.


Bizcocho del ángel: una fácil receta con claras de huevos

Ingredientes:
8 claras de huevo
135 gramos de azúcar glas
95 gr de harina
1 cucharada de zumo de limón

Preparación:
Precalentar el horno a 180 grados
Batir las claras  a punto de nieve
Cuando las varillas empiezan a dejar marcas añadimos el azúcar y el zumo de limón.
Añadimos tamizando el azúcar glas y la harina, mezclar con sumo cuidado con movimientos de abajo a arriba.
Untar un molde con mantequilla
Cubrir el fondo con papel vegetal
Añadir la mezcla del bizcocho.
Meter en horno unos 30-40 minutos, hasta que salga limpia la aguja al meterla
Dejarlo unos minutos enfriarse y desmoldar sobre una rejilla.
Se puede rellenar con nata.







martes, 22 de diciembre de 2015

Turrón y diálisis: ¿se puede comer o es peligroso?

Uno de los productos más populares en estas fechas de Navidad es el turrón; prácticamente no faltará en ninguna casa o en ninguna celebración. Ahora bien, ¿es posible su consumo para las personas que padecen una insuficiencia renal y precisan diálisis?, o por el contrario, ¿entraña riesgo tomarlo?Vamos a verlo a continuación


El contenido de potasio del turrón

El principal problema del turrón viene dado por su contenido en potasio. Aquí, como en la mayoría de productos etiquetados es muy difícil encontrar en el envasado la cantidad exacta de potasio que aporta por ración, ¡Cuando se darán cuenta los fabricantes que los enfermos de diálisis existen y que es fundamental indicar el potasio y fósforo que aporta un producto en el envasado!

No obstante, realizando un ejercicio de búsqueda por internet, encontramos alguna informacíón sobre ello:
- en la página web de Puleva, se informa que el contenido de potasio de 100 gr de turrón es de 209 mgr.
- en la web de laboratorios Rubio sobre contenido de potasio de los alimentos se informa que el turrón de Jijona aporta 282 mgr de potasio por cada 100 gr de producto
- hay que tener en cuenta que en el caso del turrón de chocolate el contenido de potasio será mayor superando los 300 mgr por cada 100 gr de ración.

Por tanto, estamos hablando de un producto que proporciona entre 200 y 300 mgr de potasio por cada 100 gr que se consuma, un poco más en el caso del que lleva chocolate.
Ahora comparemos con algunas frutas y verduras 
- 100 gr de lechuga aportan un cantidad algo mayor (300 mgr de potasio)
- 100 gr de tomate triturado proporcionan el triple de potasio ( casi 1200 mgr)
- 100 gr de plátano nos darán casi 400 mgr de potasio 
Hay que tener en cuenta que una tableta de turrón de Jijona pesa 300 gr, con lo cual es muy difícil que una persona consuma de golpe la tercera parte (que serían 100 gr), es decir, habitualmente se van a consumir pequeñas cantidades.

Consejos sobre su consumo

Desde aquí, por tanto no desaconsejamos el consumo moderado de turrón en estas fechas navideñas. El contenido de potasio que aporta es moderado y las cantidades que se toman suelen ser casi siempre pequeñas. No obstante, como precaución, sería bueno evitar el consumo conjunto de otros productos que pudiesen elevar el potasio (frutos secos, frutas, verduras), para no hacer entre todos, una combinación de alimentos peligrosa por su alto contenido en potasio.

Recomiendo visitar la entrada del blog Cruces contigo en la enfermedad renal, con consejos para alimentación en estas próximas fechas navideñas. 
Puede ser útil también visitar está página web que nos informa del contenido de potasio de diferentes productos navideños y chocolates (consultar aquí y aqui) 

Y,no nos queda más que desear unas felices fiestas a todos y un muy feliz 2016.



viernes, 30 de octubre de 2015

¿ Qué alimentos son ricos en vitamina D?


En una entrada previa sobre la vitamina D, de junio de 2014, (ver entrada) mencionábamos, como el tomar la luz sol con moderación y evitando las horas de mayor insolación era muy beneficioso para elevar los niveles de vitamina D, que estaban disminuidos en las personas con insuficiencia renal moderada-severa. La consecuencia de esos valores disminuidos es la presencia de huesos muy frágiles, con lo que ante cualquier golpe o caída es muy fácil la aparición de una fractura. Para evitar eso, es muy importante tener unos niveles de vitamina D como minimo entre 15 y 30.



Sin embargo, ahora que en el hemisferio norte nos encontramos mediado el otoño, los días son a menudo nublados y muy cortos, es muy difícil alcanzar valores adecuados de vitamina D, sólo tomando luz solar. Por ello, es muy frecuente que las personas en diálisis deban tomar suplementos de vitamina D en esta época del año. Ahora bien, ¿podemos ayudar a subir esos niveles de forma natural con algún tipo de alimentación?. A continuación hablaremos de ello.


Algunos alimentos ricos en vitamina D

Antes de nada hay que comentar que algunos alimentos que aportan bastante vitamina D, como son cereales enriquecidos, leche de soja.. no son adecuados para personas con insuficiencia renal avanzada o en diálisis, por su elevado aporte en potasio. Por ello, aquí nos centraremos únicamente en los productos que pueden tomar los enfermos que acuden a diálisis.
-         -Aceite de hígado de bacalao. Es el producto que más vitamina D aporta, pero debido a su elevado contenido graso, conviene no abusar de su consumo.
-        - Pescados azules: arenque, caballa, sardina, salmón, atún. Además, los envasados en aceite aportan aun más vitamina D
-         -Huevos. Hay que comerlos enteros o por lo menos la yema, que es la fuente de esta vitamina en el huevo
-        -  Higado de vaca
-          Setas ( en menor cantidad, pero también pueden aportar algo)
-         Leche de vaca o yogures, pero siempre que sean enriquecidas con vitamina D
-          Quesos grasos, como el suizo o el parmesano



Como consejo general: si observamos la lista anterior, todos son productos con un elevado contenido en grasas y colesterol, y algunos de ellos también aportan bastante fósforo,por lo cual, su abuso quizá no sea lo más adecuado para algunas personas que tengan enfermedades cardiacas y para los que tengan problemas de fósforo elevado. Por ello, siempre se debe consultar con nuestro nefrólogo o enfermera sobre la idoneidad o no de consumir dichos alimentos y en caso que se realice, hacerlo siempres con moderación.




miércoles, 30 de septiembre de 2015

¿Qué es el síndrome de robo en una fistula de diálisis?


Hoy hablaremos de  una  complicación que puede aparecer tras realizar la fistula arteriovenosa para dialisis: el síndrome de robo. Afortunadamente, se trata de un situación muy poco frecuente, pero que en caso de presentarse puede producir mucho dolor y molestias  a la persona que lo padece. Sobre en qué consiste este síndrome, cómo reconocerlo y qué se puede hacer par solucionarlo, hablaremos en las siguientes líneas.



¿Por qué se produce?

En una entrada anterior de este blog ya hemos hablado sobre en qué consiste una fistula arteriovenosa para dialisis (ver enlace) . Por recordarlo brevemente, consiste en la union de un arteria y un vena de gran calibre del brazo para crear una súper vena por la que  circule una gran cantidad de sangre y sea al mismo tiempo fácil de pinchar ( ya que la pared de las venas es mas fina que la de las arterias ). De esta manera se puede sacar gran cantidad de sangre, limpiarla y  devolverla depurada a nuestro organismo.
                                                  

Sin embargo, si la cantidad de sangre que realiza el trayecto directo arteria- vena es muy elevada, puede suceder que llegue muy poca a la zona de la mano, con lo que podría aparecer sensación de frialdad, dolor y en casos extremos  úlceras por falta de riego sanguíneo en la mano. Es lo que se conoce como síndrome de robo en una fistula arteriovenosa y su causa es por haber mandado demasiado flujo de sangre a la fistula recién creada impidiendo que llegue suficiente flujo a las últimas regiones del brazo ( mano y dedos)

¿Cómo evitar su aparición ?

Afortunadamente, su aparición es muy rara, entre el 1 y el 5  % de las personas que inician dialisis  presentan algún tipo de robo provocado por la realización de una fistula arteriovenosa. El mayor riesgo se producirá en personas:
-     de edad avanzada
-    diabéticos
-    mujeres
-    problemas previos de circulación en las arterias.
Es mucho mas frecuentes su aparición si se realiza una fistula a nivel del codo que en el caso de realizarse en la muñeca.
Para prevenir su aparición será fundamental la labor del cirujano que realiza la fistula, ya que debe asegurarse que llega suficiente sangre a la regiones más  alejadas del brazo, especialmente en personas de alto riesgo, como son los casos que hemos citado anteriormente.


¿Cómo reconocer el síndrome de robo?

Como hemos señalado anteriormente, este síndrome aparece tras la creación de una fistula,  los síntomas se presentan al poco tiempo, y de forma  tipica empeoran al usar la fistula durante la diálisis. Es decir, una fistula que lleva mucho tiempo realizada es muy raro que comience a dar problemas de robo.
Los síntomas pueden ser:
-    frialdad de la parte del brazo más alejada del cuerpo ( manos y dedos )
-    color azulado de dicha zona
-    dolor que empeora sobre todo durante la  dialisis y mejora muy poco con calmantes
-    hormigueos en la mano
-    aparición de úlceras muy dolorosas, que evolucionan rápido y a veces  se infectan

¿Se puede solucionar?

Una vez sabemos que una persona que acude a dialisis tiene síndrome de robo por la fistula, ¿ qué se puede hacer?. Lo veremos a continuación:
-    en casos muy leves, puede ir mejorando solo, al ir formándose nuevos vasos sanguíneos que lleven sangre a la zona donde falte. Si el dolor es muy leve , la frialdad escasa y no hay ninguna úlcera se puede esperar y podría mejorar de manera espontánea
-    en casos donde hay una afectación moderada, se puede cerrar la fistula de manera parcial para disminuir la cantidad de sangre que marcha directamente de la arteria a la vena y así intentar aumentar el flujo sanguíneo a la mano

-    por ultimo, en casos de mucha afectación, como dolor intenso o úlceras muy importantes, la única solución será cerrar la fistula y valorar realizar otra nueva en el otro brazo o colocar un catéter para realizar la diálisis.


Y, un último consejo, ante cualquier mínimo síntoma, como dolor, frialdad o aparición de ulcera en el brazo de la fistula, comunicárselo rápidamente al medico o la enfermera, para una rápida valoración 

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