miércoles, 30 de julio de 2014

Beneficios y peligros del consumo de jengibre en personas con hipertensión arterial y/o insuficiencia renal crónica


En las últimas décadas se ha popularizado en los países occidentales el consumo de diferentes productos originarios de las culturas orientales. Uno de ellos es el jengibre, muy empleado en la medicina tradicional china. ¿Qué efectos se pueden esperar en personas con hipertensión arterial? ¿Es seguro tomarlo en situaciones de insuficiencia renal crónica avanzada y/o diálisis? Trataremos a continuación de responder estas preguntas.

Sobre el jengibre, su consumo y sus efectos

El jengibre es una planta, cuyo nombre científico es Zingiber officinale. Es un tubérculo, que se cultiva en India, China y zonas tropicales de América y África.
Aunque presenta unas flores bonitas parecidas a los lirios, es la raíz la parte que se consume, bien en forma de condimento, como salsas que se añade a distintos alimentos o en forma de infusiones, una vez desecada y triturada la raíz. De hecho, en muchos países es muy popular el té de jengibre.


Entre los principales efectos beneficiosos de esta planta se encuentra el de la mejoría de las digestiones en personas que presentan problemas de vómitos frecuentes, por ejemplo, tras tratamiento con quimioterapia, después de intervenciones quirúrgicas o en el embarazo. Ya en la medicina tradicional china se comentaba este aspecto y distintas publicaciones científicas occidentales han comprobado este hecho, por lo que podría ser una ayuda en personas que sufran de estos problemas.


Efectos sobre la tensión arterial

Éste es un capítulo mucho menos constatado. Si bien algunos estudios han encontrado un efecto beneficioso en el descenso de la tensión arterial tras consumir jengibre, y en otros casos se acompañaba de una mejoría en los niveles de colesterol, la escasa información que hay sobre el tema no nos permite afirmar con rotundidad que haya una relación causa-beneficio. Ello no quiere decir que sea perjudicial el consumo de jengibre, sino que no hay suficientes datos, y que posiblemente el consumo de esta planta en personas con tensión arterial elevada y colesterol alto pueda ser beneficioso. Por tanto, en estos casos, siempre que los valores de potasio estén controlados se podría recomendar la toma de jengibre 


En diálisis: precaución

Ya lo hemos insinuado en el párrafo anterior: el jengibre tiene un aporte de potasio  muy elevado, superior a 1300 mg por cada 100 gr de producto, lo cual, por ejemplo cuadriplica al del melón, del cual hemos hablado recientemente. Es cierto, que en una infusión la cantidad de producto que se consume es muy pequeña, pero en personas en diálisis el aporte de potasio puede ser un problema muy importante, por lo que, en general no se recomienda su consumo en situaciones de insuficiencia renal avanzada.
En este sentido, aunque no sea en diálisis, en el año 2007 se publicó un caso clínico de una persona con problemas hepáticos que había presentado un episodio de elevación importante de potasio en relación con el consumo de jengibre, lo cual nos alerta de la precaución que hay que tener con esta planta en estos casos.

Recomendaciones sobre el uso de jengibre

Como resumen de lo anterior, se puede afirmar que:
-   se recomienda el consumo de jengibre en personas con problemas de vómitos y náuseas.
-    podría tener algún efecto beneficioso en situaciones de tensión arterial y colesterol elevado.
- en diálisis, insuficiencia renal avanzada y en general, cualquier situación que suponga acumulación de potasio, puede ser peligroso su consumo, por lo que no se recomienda tomarlo.


sábado, 19 de julio de 2014

Pérdida de proteínas en orina (I): ¿Por qué se produce?


Uno de los síntomas más frecuentes en las enfermedades renales es la pérdida de proteínas a través de la orina, lo que se conoce como proteinuria. En esta primera entrada, hablaremos sobre las causas más frecuentes que provocan este fenómeno, y  en un capítulo posterior comentaremos las consecuencias que se pueden derivar de ello y qué podemos hacer para disminuir esta eliminación de proteínas.

¿Por qué aparece  proteinuria?


Antes de nada, hablaremos del glomérulo, que es el lugar donde la sangre se filtra y comienza la producción de orina por los riñones. Podemos imaginarnos esta estructura como un colador con pequeños poros donde echemos un zumo de naranja recién exprimido (sería como la sangre que llega a los riñones). Pues bien, si efectuamos esta operación, la pulpa de la naranja se quedaría en el colador, y el líquido sin impurezas caería al vaso donde estamos recogiendo el zumo. Ahora bien, si cogemos un cuchillo y hacemos unos agujeros en el colador, ¿qué sucederá en nuestro vaso? Inevitablemente van a caer restos de naranja y, por tanto van a mezclarse en el recipiente donde estamos recogiendo el líquido.


Algo parecido sucede en los riñones, en condiciones normales las proteínas son moléculas grandes y no caben a través de los poros del glomérulo, por lo que no aparecen en la orina. Pero, si hay alguna enfermedad que origina afectación de esta estructura los poros se hacen más grandes y comienzan a escaparse proteínas a través de la orina. Por tanto, la proteinuria está reflejando la presencia de una alteración en el filtro donde comienza la producción de orina, es decir, en el glomérulo.

¿Qué enfermedades pueden provocarla?

Como hemos visto anteriormente, la pérdida de proteínas por la orina, únicamente refleja un daño a nivel glomerular. Sin embargo, son muchas las causas que pueden provocarlo:
- la más frecuente es debido a diabetes, especialmente si el control de los valores de azúcar no es el adecuado 
-   glomerulonefritis, de las que hemos hablado en una entrada previa 
-   afectación del riñón por hipertensión arterial 
-   enfermedades que provocan reflujo vesico ureteral en niños, es decir, mal vaciamiento de la orina a través del uréter
-   afectación renal por medicamentos, infecciones...
- otras enfermedades que además del riñón afectan a otros órganos, como lupus eritematoso, artritis reumatoide, sarcoidosis, vasculitis, síndrome de Sjögren, mieloma....en fin, la lista podría ser interminable.

Hay que tener en cuenta, que a veces aparece proteinuria ligera sin que haya ningún trastorno, como por ejemplo, tras haber realizado un ejercicio intenso o en las mujeres embarazadas. Se considera un valor normal hasta 0,2-0,3 gr al día. Igualmente, en personas con sobrepeso puede aparecer una pequeña cantidad de proteínas en orina, sin que ello implique la presencia de algún trastorno a nivel renal.




jueves, 10 de julio de 2014

¡Mucho cuidado con el melón si se padece una insuficiencia renal crónica!


En los meses de verano, en los que nos encontramos en el hemisferio norte, la cantidad de frutas y verduras que se pueden comprar en tiendas y supermercados aumenta de manera importante. Una de las más populares en España es el melón. Sobre la conveniencia o no de su consumo en personas con insuficiencia renal avanzada hablaremos en la siguiente entrada.

Una fruta con alto contenido de potasio

El principal problema del melón en aquellos casos de enfermedad renal avanzada, especialmente si se está en diálisis, es su alto contenido de potasio. Aunque las cifras varían ligeramente según la fuente consultada, podemos señalar que la cantidad aportada oscila en torno a 260-300 mgr por cada 100gr de melón. Es, por tanto, una de las frutas con más alto contenido de potasio junto con el plátano, el kiwi, los albaricoques y las frutas tropicales.


Pero, además otro problema importante que presenta esta fruta, es la facilidad con que comemos  una cantidad elevada de melón. Efectivamente, en los meses de verano, cuando hace mucho calor, su ingesta produce una sensación de frescor muy agradable, por lo que es relativamente frecuente, que excedamos la cantidad de 100 gr en una toma (hagan la prueba y pesen en una báscula una buena raja de melón).


Por tanto, el problema, además de por el elevado contenido de potasio vendrá dado por la cantidad de fruta ingerida, y el resultado final será un aporte excesivo de este mineral a nuestro cuerpo. De hecho, su consumo es una de las principales causas de hiperpotasemia (elevado nivel de potasio) en los meses de verano en personas que se dializan, por lo que desde aquí, recomendamos evitar a toda costa el consumo de esta fruta.

Y, ¿qué alternativas tenemos?
Ahora bien,  cualquier persona con insuficiencia renal podría pensar: si me prohíben el consumo de melón, ¿qué alternativas en cuanto a frutas de verano me podrían proporcionar? Las examinaremos a continuación:
-   sandía. Fruta también muy refrescante y apetecible en los meses de verano, pero la ventaja con respecto al melón es que aporta la cuarta parte de potasio que éste. El único inconveniente es el líquido que lleva, con el que hay que tener mucho cuidado en personas con restricción estricta de agua.
-   pera de temporada. Aporta un poco más de potasio que la sandía, pero en cualquier caso menos de la mitad que el melón.
-  fresas. Proporcionan una cantidad moderada de potasio, por lo que se pueden consumir, pero en cantidades pequeñas

En cuanto a frutas que podemos encontrar todo el año, además de las peras, podremos tomar arándanos, manzanas y mandarinas, ya que proporcionan una baja cantidad de potasio.


Algunas webs para saber más..
-   página de nutrición de RenalHelp (enlace) 
-   calculadora de potasio de Laboratorios Rubio (enlace
-  tablas de contenido de potasio de la web más que diálisis (enlace) 

jueves, 3 de julio de 2014

¿Qué hacer si el líquido de diálisis peritoneal aparece con sangre?



Una de las cosas que más nos asustan a las personas, es la salida de sangre fuera de nuestro organismo. El que a un niño le sangre la nariz, pone muy nerviosos a sus padres, por ejemplo. En muchas ocasiones, como en el ejemplo citado anteriormente, no debe uno alarmarse ante la pequeña hemorragia, y es más el susto que produce por lo escandoloso de la sangre y lo que mancha, que la gravedad del problema en si.



Sin embargo, otras veces la salida de sangre al exterior, a través de la orina, heces, vómitos o esputos, puede estar indicándonos la presencia de un problema importante en nuestro organismo que habrá que tratar de identificar a la mayor brevedad posible para tratar de solucionar.
En esta entrada hablaremos de la salida de sangre al líquido peritoneal de diálisis, es lo que se conoce como hemoperitoneo. Repasaremos las causas más frecuentes por las que se produce este fenómeno y comentaremos brevemente qué debe hacer una persona que observa este problema

¿Por qué se produce hemoperitoneo en diálisis peritoneal?

Lo primero que hay que comentar, es que se trata de una complicación relativamente frecuente y que en la mayoría de los casos suelen ser situaciones no graves. Pensemos que tan sólo 1 ml de sangre puede teñir de rojo 1 litro de líquido peritoneal, con lo cual situaciones completamente benignas pueden alarmar mucho.
En cuanto a las causas más frecuentes se encuentran:
-   tras la colocación del catéter. Es una situación muy frecuente y motivada por la pequeña hemorragia que se produce en el quirófano al insertar el catéter. Suele ser de poca entidad y se trata con lavados de líquido peritoneal fríos para cortar rápidamente el sangrado


-   en mujeres en edad fértil, coincidiendo con la menstruación y/o ovulación. Es la situación más frecuente y habitualmente se trata de un sangrado de pequeña entidad que no requiere ningún tratamiento
-   por pequeños traumatismos del catéter, cuando éste lleva ya bastante tiempo colocado. Es la situación típica en que se produce un pequeño tirón o golpe del mismo. Hay que vigilar que el catéter se encuentre íntegro y que si se forma costra, ésta no se infecte. Por lo demás, la hemorragia no suele ser de mucha entidad
-  rotura de quistes renales en personas con enfermedad renal poliquística. En esta caso, la hemorragia no suele ser grave, pero es conveniente vigilar estrechamente la evolución, ya que en casos graves de quistes gigantes el sangrado puede ser más importante



-   otras causas mucho más raras, pero por el contrario de mayor gravedad serían: pancreatitis, tumores abdominales, isquemia mesentérica, ruptura del bazo, apendicitis, perforación u obstrucción de colon, diverticulitis... En estos casos muy poco frecuentes, se debe actuar más agresivamente y en ocasiones se puede acabar en el quirófano. De todos modos, hay que pensar que según diferentes estudios, este grupo de situaciones suponen un porcentaje bajísimo de los casos totales de hemoperitoneo

¿Qué se debe hacer si se  aprecia sangre en el líquido de diálisis peritoneal?

Lo primero, como siempre es mantener la calma y pensar que lo más seguro es que se trate de una situación benigna que no produzca mayores complicaciones. Lógicamente,  una persona con alguno de los procesos que hemos citado en el apartado anterior (pancreatitis, apendicitis, perforación de colon....) se encontrará fatal, con lo cual si el hemoperitoneo es un hallazgo accidental, en alguien sin ningún otro síntoma, muy probablemente no va a desembocar en una situación grave.
Eso no significa no hacer nada, ya que la sangre puede coagularse y obstruir el catéter, de ahí que sea útil administrar heparina en los siguientes intercambios de diálisis peritoneal para intentar evitar que se produzca este fenómeno. Igualmente, puede ser  importante enfriar un poco las bolsas de diálisis peritoneal que vayamos a infundirnos, ya que el frío actúa como un coagulante natural. En cualquier caso, debemos ir al hospital sin prisa pero sin pausa, es decir, a la mayor brevedad posible para que evalúen la posible causa del hemoperitoneo y se realicen analíticas, con el fin de determinar si ha habido mucha pérdida de sangre (anemia), ya que, como hemos dicho anteriormente tan sólo 1 ml tiñe de rojo 1 litro de líquido peritoneal, con lo que así es imposible saber si se ha sangrado mucho o poco.




En cualquier caso, si la persona se encuentra mareada, con tensión arterial muy baja, o frecuencia cardíaca (pulsaciones) muy elevadas, puede ser todo ello indicativo de una hemorragia considerable, con lo que habrá que acudir de forma muy urgente al hospital más cercano. También, si se observa dolor abdominal, fiebre, vómitos o mal estar general, se deberá desplazar al centro hospitalario más próximo o en caso de no poder realizarlo avisar a los servicios de urgencias. 

martes, 24 de junio de 2014

Control de potasio: una herramienta útil online para ayudar a personas con insuficiencia renal y/o problemas de postasio elevado

En personas con insuficiencia renal es frecuente la aparición de valores elevados de potasio, como ya hemos mencionado en entradas previas de este blog. Además, muchas veces la medicación que se administra para disminuir la tensión arterial tiene como efecto secundario la producción de hiperpotasemia, con lo que el problema se agrava más.
Para volver a normalizar las cifras es fundamental llevar una dieta adecuada con el fin de evitar aquellos alimentos ricos en esta sustancia. Ya hemos dedicado una entrada de este blog al contenido de potasio de frutas, verduras y frutos secos, al ser productos de alto contenido, pero existen muchos más alimentos que pueden contribuir a su  incremento. En este sentido, desde hace poco tiempo esta disponible en la red una web creada por Laboratorios Rubio (puede verse pinchando aquí), donde se puede consultar el contenido de potasio de gran cantidad de productos (introduciendo el peso del alimento, de ahi la importancia de tener una pequeña báscula digital) y menús para personas con este problema. Junto, con la página de nutrición de la web RenalHelp, de la que ya hemos hablado en otra ocasión, constituyen una importante ayuda a la hora de elaborar comidas y decidir qué puede o no comer una persona con insuficiencia renal crónica, lo cual muchas veces no es una tarea fácil 

viernes, 20 de junio de 2014

Las hipotensiones en diálisis



Una de las complicaciones más frecuentes que presentan las personas que se dializan es la bajada brusca de tensión arterial y, como consecuencia de ello, la aparición de  mareo. En la mayoría de los casos se trata de una situación no grave, pero ante la que hay que actuar con rapidez para evitar que acabe derivando en un cuadro mucho más serio, con convulsiones, pérdida de conocimiento.... De cómo actuar ante ello en diálisis, hablaremos en la siguiente entrada.



¿Por qué se producen hipotensiones en diálisis?

Para entender la causa de las hipotensiones, imaginemos las arterias de nuestro cuerpo como una tubería que contiene líquido en su interior (sangre) y está ejerciendo una presión sobre las paredes (tensión arterial). Durante la sesión de diálisis, extraemos agua, ya que si la persona no orina, se ha acumulado el líquido que ha tomado desde la última sesión de diálisis. Pues bien, si sacamos muy rápido ese volumen, la presión en el interior de las arterias descenderá y, en consecuencia la persona se mareará. De ahí, que se admite que como mucho, no se puede extraer más de 800-1000 ml de volumen por hora, y que sea tan importante no traer mucha sobrecerga de peso a cada sesión de diálisis para evitar en lo posible tener que sacarlo de manera brusca. Pongamos un ejemplo, si una persona gana 5 kg (de agua) de una sesión de diálisis a otra, ¿cuánto tiempo  tendríamos que estar dializándole para evitar que se maree? Como hemos indicado antes, más de cinco horas.



Otro factor que influye mucho en la aparición de hipotensiones es la rigidez de las arterias. En personas mayores, con tensión arterial elevada, problemas de circulación en piernas, es muy frecuente que presenten este problema. Lo que sucede es que en cuanto se saca un poco de líquido, la pared de la arteria no se contrae adecuadamente, y, por tanto la presión en su interior cae. Es como si tuviésemos una tubería de cobre, en lugar de una pared arterial. El efecto final es que al sacar muy poco volumen aparece enseguida la bajada de tensión, con lo que la diálisis es más complicada.


Por ultimo, otro elemento que influye muchísimo en la aparición de hipotensiones es el funcionamiento del corazón. Si la bomba que manda la sangre por las arterias marcha mal, no se alcanzará la presión adecuada y ante cualquier extracción mínima ocurrirá un brusco descenso de presión arterial.




¿Qué síntomas produce?

Además de la sensación de mareo, que es el síntoma más importante en una hipotensión, se pueden producir otros síntomas como son:
-   bostezos
-    náuseas y vómitos (al no haber suficiente flujo de sangre se interrumpe la digestión. De ahí la importancia de no realizar comidas copiosas ni antes ni durante la sesión de diálisis)
-    palidez
-   sudor frío
-   en casos más graves, convulsiones y pérdida de conciencia

¿Cómo actuar si aparece un mareo en diálisis ?

Lo primero que debe hacer una persona que se encuentra dializando es avisar si nota que se encuentra mal o empieza a notar algún síntoma de los que hemos descrito anteriormente. Es mejor pasarse de precavido y llamar ante la más mínima sospecha, que no por hacernos los fuertes esperar hasta que ya tengamos una pérdida de conciencia, en cuyo caso los síntomas son mucho más graves y cuesta más volver a recuperar el estado normal. Por tanto, como consejo, a la mínima, avisar.

Una vez se ha detectado una hipotensión es importante actuar con serenidad pero de forma diligente por parte del personal de enfermería presente en la sala. Se comprueba la tensión, se infunde suero rápidamente para remontar los valores de presión arterial, se tumba a la persona mareada o mejor aún con los pies un poco levantados para que la sangre llegue en mayor cantidad a la cabeza y se ralentiza o detiene momentáneamente la extracción de líquido durante la  diálisis.  Si la persona nota náuseas es conveniente girar la cabeza a un lado para que en caso de vomitar el contenido del estómago no se vaya a los pulmones. Si hay perdida de conciencia es adecuado introducir un dispositivo en la lengua, para evitar que se marche hacia atrás y tapone la entrada de aire.



Con todas estas medidas, lo normal es que en pocos segundos la tensión arterial haya remontado y los síntomas vayan desapareciendo. Puede ser normal, no obstante, que la persona se encuentre un poco aturdida y con el cuerpo revuelto durante algunos minutos. Enseguida mejorará.

¿Cómo  prevenir las hipotensiones?

Entre las medidas que se pueden aplicar para prevenir su aparición se encuentran:

-   evitar ganancias de líquido importantes entre una sesión de diálisis y otra. Ésto es fundamental, ya que al haber menos volumen que quitar, el ritmo con que se extrae será más lento y, en consecuencia, la tensión arterial disminuirá mucho menos
-   no realizar comidas copiosas antes y durante el tiempo que se esté dializando


-  en caso que la persona presente una ganancia de peso muy alta, prolongar si  se puede el tiempo de diálisis o aumentar el número de sesiones semanales. Nunca incrementar el ritmo de extracción de líquido por encima de 1 litro a la hora.
-   bajar la temperatura del líquido de diálisis hasta un límite aceptable (el mínimo en que la persona no note frío)
-   modificar la concentración de sodio del líquido de diálisis
-   no tomar la medicación para bajar la tensión arterial (hipotensores) justo antes de diálisis.

Con todas estas medidas quizá no consigamos hacer desaparecer del todo la aparición de hipotensiones en diálisis, pero sí disminuir su frecuencia y severidad. En cualquier caso, una vez que aparezca el mareo si se actúa con diligencia y rapidez generalmente en poco tiempo se ha resuelto el problema.




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